Ayer comencé
a recordar viejos amores del pasado y que de alguna manera aun hoy en día a veces
uno se los encuentra cuando la nostalgia te pena en las noches, y recordé
aquellas promesas que quedaron en el tintero y en lo que aquella persona del
pasado no había hecho conmigo
Y también recordé
muchas cartas llenas de promesas y declaraciones.
Analice que
el conmigo no se fue de viaje, no me propuso
matrimonio, no me llevo una rosa para San Valentín, y tampoco me canto cumpleaños
feliz.
No me contó
sobre su promoción en el trabajo, no pude consolarlo tras la pelea que tuvo con
su madre, no compartió conmigo la alegría de tener su primer hijo.
No le hice
una tarjeta de aniversario y no discutimos por las compras del supermercado
Conmigo no
compro su auto, ni obtuvo su casa… conmigo no construyo un hogar.
Recordé además
que en más de una oportunidad entre besos y conversaciones, me prometió que
todo iba a ser junto a mí…
No pude
evitar que una lágrima cayera
Tampoco que
algo me desgarrara el corazón
Porque me
di cuenta que yo no fui esa que:
El llevo a
altar, que compartió la luna de miel y que amanece junto a él cada mañana.
Llore, y no me avergüenzo de reconocerlo, porque le creí cuando me dijo que siempre
estaría para mí
Hoy no lo
amo y sé que nunca volveré a amarlo
No lloré de
desamor
Lloré, lloré
porque creí
Ya hace
mucho tiempo que yo no lo extraño
!Si ya casi
no lo recuerdo¡
Pero tenía
una sensación de pregunta en el tintero
Quizás simplemente
las mujeres nos ilusionamos más de lo creemos, más de lo que nos permitimos y más
de lo que deseáramos.
Lo más triste,
es que cuando una creyó y no resultó
Se pone más
dura y la palabra mentira queda detrás de cada hombre que viene con lindas palabras
Aunque no debería
ser así.
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