miércoles, febrero 29, 2012

ingenua


Ayer comencé a recordar viejos amores del pasado y que de alguna manera aun hoy en día a veces uno se los encuentra cuando la nostalgia  te pena en las noches, y  recordé aquellas promesas que quedaron en el tintero y en lo que aquella persona del pasado no había hecho conmigo
Y también recordé muchas cartas llenas de promesas y declaraciones.
Analice que el  conmigo no se fue de viaje, no me propuso matrimonio, no me llevo una rosa para San Valentín, y tampoco me canto cumpleaños feliz.
No me contó sobre su promoción en el trabajo, no pude consolarlo tras la pelea que tuvo con su madre, no compartió conmigo la alegría de tener su primer hijo.
No le hice una tarjeta de aniversario y no discutimos por las compras del supermercado
Conmigo no compro su auto, ni obtuvo su casa… conmigo no construyo un hogar.

Recordé además que en más de una oportunidad entre besos y conversaciones, me prometió que todo iba a ser junto a mí…
No pude evitar que una lágrima cayera
Tampoco que algo me desgarrara el corazón
Porque me di cuenta que yo no fui esa que:
El llevo a altar, que compartió la luna de miel y que amanece junto a él cada mañana.
Llore,  y no me avergüenzo de reconocerlo, porque le creí cuando me dijo que siempre estaría para mí

Hoy no lo amo y sé que nunca volveré a amarlo
No lloré de desamor
Lloré, lloré porque creí
Ya hace mucho tiempo que yo no lo extraño
!Si ya casi no lo recuerdo¡
Pero tenía una sensación de pregunta en el tintero

Quizás simplemente las mujeres nos ilusionamos más de lo creemos, más de lo que nos permitimos y más de lo que deseáramos.
Lo más triste, es que cuando una creyó y no resultó
Se pone más dura y la palabra mentira queda detrás de cada hombre que viene con lindas palabras
Aunque no debería ser así.

No hay comentarios.: