Esa sensación
que sale de lo profundo de tu mente y te paraliza frente al destino
Enmudeces
pues no encuentras la respuesta a la interrogante,
no hay nada fijo porque
nadie avalo una garantía,
las cartas
tienen que ser arrojadas y no hay un comodín, qué podría cambiar la suerte,
sólo
tienes la sensación que poco a poco te envuelve y hace que te sientas débil,
avergonzado
y solitario.
¿Quién desea
estar con alguien que no sabe lo quiere?
¿Quién sostiene
al que es incapaz de sostenerse a si mismo?
¿Quién espera
al que no le es posible avanzar?
¿Quién guía
al que se siente perdido?
¿Quién le
da valor al que siente miedo?
El horizonte
es como un espejo que refleja lo imposible que es poder contener las emociones
que retumban y chocan en los rincones de tu mente.
Implícita
al sentir y novata en el arte de las emociones.
Necesito
que Tu vengas y me rescates… otra vez.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario