El estomago se me apretaba, la cara la sentía roja, mi cuerpo estaba muy tenso y un sentimiento nacía desde mi interior, me hacía sentir fuerte y a la vez débil, crecía y crecía no terminaba nunca en cada instante se multiplicaba por 10 y creo que si hubiera pasado un rato más no lo podría controlar, se llamaba RABIA.
Que fuerte y potente sentimiento, en momento te ciega como una venda que no deja pasar ni ápice de luz se mezcla con la pasión y el desenfreno, roza la irracionalidad y te conduce a un punto donde todo es nuevo, todo es extremo y potente… no hay mitades todo es o no es.
Y es muy complicado soltar el sentimiento, es muy complicado no volver a establecer contacto con él, es muy complicado bajarse del estado…
El cuerpo tirita, se hace difícil respirar y cuando quieres calmarte y dices por qué estoy en este punto, y vez que tienes razón más se multiplica…
Hasta que la vez llorar…